¿Está el plástico en la agenda electoral del Perú?

El plástico está en todas partes, en nuestras playas, en los ríos y, cada vez más, en el océano.

Por eso, desde L.O.O.P  nos surge esta pregunta
¿Este problema está siendo abordado en las propuestas de quienes quieren gobernar el país?

Desde L.O.O.P., revisamos los planes de gobierno de diez candidaturas presidenciales que encabezan las encuestas incluyendo a Fuerza Popular, País para Todos, Renovación Popular, Juntos por el Perú, Partido del Buen Gobierno, Ahora Nación, Partido Cívico Obras, Alianza para el Progreso, Primero la Gente y Cooperación Popular para entender cómo se están planteando temas como residuos, economía circular y contaminación.

Se habla de residuos, pero no del sistema

En varios planes aparecen propuestas relacionadas al reciclaje, la limpieza pública o la eliminación de botaderos. Esto es un avance, pero lamentablemente no es suficiente.

La mayoría de estas propuestas se enfoca en qué hacer con los residuos cuando ya existen, pero no en cómo funciona el sistema completo: cómo se separan, cómo se recolectan, quién lo gestiona o cómo se financia.

Sin esa mirada integral, es difícil que las soluciones sean sostenibles en el tiempo.

El plástico sigue siendo invisible

A pesar de su impacto, el plástico casi no aparece como un tema específico en los planes revisados.

En algunos casos se menciona de forma general, pero no hay propuestas claras para abordarlo: no se habla de envases, de plásticos de un solo uso ni de cómo reducirlos desde el origen.

Y esto es clave, porque el plástico no es un residuo más. Es un residuo que tarda muchísimo en desaparecer del medio ambiente, difícil de reciclar en muchos casos y altamente propenso a terminar contaminando el ambiente.

Un problema que termina en el océano

Aunque el mar aparece en varios planes, generalmente se aborda desde la pesca o la calidad del agua.

Lo que no se ve con claridad es la conexión entre residuos y contaminación marina.

Sin embargo, gran parte de la basura que llega al océano proviene de la tierra. Cuando los sistemas de gestión no son adecuados, los residuos no desaparecen, se desplazan y muchas veces, terminan en nuestro mar.

¿Quién se hace cargo?

Un punto que atraviesa todo este análisis es la falta de claridad sobre cómo se sostiene el sistema.

No se plantean mecanismos concretos para involucrar a quienes producen los productos que luego se convierten en residuos, como los envases y empaques.

Sin esto, la responsabilidad sigue recayendo principalmente en municipios, recicladores y ciudadanía, lo que limita el alcance de cualquier solución.

Una brecha, pero también una oportunidad

Si bien hay vacíos importantes, también se observa que algunos partidos comienzan a incorporar conceptos como economía circular o a reconocer el problema del plástico, aunque aún de forma incipiente.

Esto abre una oportunidad para avanzar hacia propuestas más completas, que conecten materiales, sistemas y ecosistemas.

Para cerrar

Informarnos, revisar los planes de gobierno y entender qué propuestas existen y cuáles no es parte de tomar decisiones más conscientes. Preguntar, conversar y exigir que estos temas se incorporen en la agenda también lo es. Porque lo que no se nombra, no se prioriza. Y lo que no se prioriza, no se resuelve.

Hoy, el plástico y su impacto en el océano aún no ocupan el lugar que deberían en el debate público. Pero eso puede cambiar. Votar con información, con criterio y con una mirada de largo plazo también es una forma de cuidar el ambiente. Y de empezar a construir el país que queremos.

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